• Solicita en España la Tarjeta sanitaria europea.

  • Cuando llegues a tu nuevo hogar será un día de nervios por lo que relájate y después sitúate en tu nueva casa, deshaz las maletas y organíza tu habitación.

  • Repasa con la familia los acuerdos que hayáis tomado en el contrato: Tareas con los niños y domésticas, horarios…
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  • Si la familia no te lo ha preparado, solicita un listín telefónico con los datos de contactos más importantes: Padres, familiares, amigos… También los que puedan ser teléfonos de emergencia.

  • Antes de quedarte sola en casa, asegúrate de saber dónde están y cómo funcionan las cosas más imprescindibles: Cocina, calefacción, aparatos eléctricos, botiquín…
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  • Quizás los niños se adapten rápidamente a ti pero puede que no sea así por lo que deberás esforzarte para conseguirlo. El tiempo de adaptación suele ser de unas 3 a 4 semanas.  Observa cómo se comportan con sus padres, seguro que eso te ayudará. Por tu parte deberás ser tolerante y no imponer tus normas; seguro que con paciencia conseguirás que ellos quieran pasar cada vez más tiempo contigo.
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  • Llévate diccionario, papel y lápiz. Es importante que en tu convivencia, aproveches todas las oportunidades para anotar esas palabras y expresiones que sólo se aprenden en el país de origen.

  • Esfuérzate para comunicarte con la familia; no te aísles. Comparte momentos de charlas con ellos en los momentos de las comidas, en el sofá… Si algo te inquieta, habla con ellos, seguro que te ayudarán.

  • Aprovecha para escuchar  radio y televisión del país.

  • Un buen consejo: Si puedes, lleva algún obsequio a los niños y a la familia.

  • Y sobre todo, ¡Disfruta de esta experiencia única!